Goma pinchos

Cuando el clima se pone difícil, los materiales delicados sobran. Los felpudos de goma son la infantería pesada de la limpieza: diseñados específicamente para exteriores, zonas húmedas o entornos con barro y nieve. A diferencia de las fibras textiles que absorben agua, el caucho la repele o la drena, manteniéndose siempre efectivo. Aquí encontrarás desde el clásico modelo de aros (alveolar) hasta superficies de picos o estriadas, todos cortados a la medida que necesites para blindar tu entrada contra el mal tiempo.

Caucho y Goma: resistencia donde otros se pudren

 

El principal enemigo de un felpudo tradicional es el estancamiento de agua. Si colocas fibra natural bajo la lluvia constante, acabará pudriéndose.

El felpudo de goma, sin embargo, es imputrescible. Está fabricado con caucho de alta resistencia (a menudo reciclado o sintético tipo SBR/Nitrilo) que soporta los rayos UV, las heladas y el calor extremo sin agrietarse.

¿Qué tipo de suelo de goma necesito?

 

En Felpudos Raizma trabajamos principalmente dos variantes técnicas:

  1. Felpudo Alveolar (El de agujeros): Es el rey del exterior. Su estructura de panal de abeja permite que el agua, la nieve y el barro pasen a través de los agujeros, dejando la superficie limpia y con agarre. Es ideal para estaciones de esquí, casas de campo o entradas muy expuestas. Además, al no tener base cerrada, el agua no se estanca.

  2. Felpudos de Picos o Estriados: Son superficies cerradas que actúan por fricción. Los miles de picos de goma «rascan» la suela agresivamente. Son perfectos para quitar el barro seco o la arenilla antes de entrar a casa.

Seguridad antideslizante total

 

Más allá de limpiar, la función vital de estos felpudos es evitar accidentes. Un suelo mojado es una pista de patinaje. Nuestros felpudos de goma tienen un peso elevado y una base adherente que impide que se muevan del sitio, proporcionando una tracción segura incluso con las suelas mojadas.

Limpieza: la más rápida del mercado

 

No hay mucho que explicar aquí, y eso es lo bueno. ¿Está sucio? Manguerazo de agua. Si hay barro incrustado, un cepillo y jabón. Al no tener fibras textiles donde se escondan los ácaros o el polvo, es la opción más higiénica y fácil de mantener como nueva.

Y bien…

¿Nos comentas tu proyecto?

En Felpudos Raizma estamos encantados de asesorarte en la realización de tu proyecto.

Si tienes dudas de qué material elegir te ayudaremos a encontrarlo.